Luis Ramiro

BiografĂ­a

Luis Ramiro nace en Madrid la primavera de 1976 y pasa su infancia en las calles de San Cristobal de los Ángeles. 

A los 18 años comenzó a tocar en grupos de diferentes estilos, en los que tocaba el bajo. Algún tiempo después formó un grupo llamado Playa Girón con otro gran cantautor llamado Andrés Lewin y que también vivía en el mismo barrio madrileño. Cuando el grupo se separa, Luis decide intentar abrirse camino como cantautor en solitario y participa en la 1ª Muestra de la Canción de Autor de Tres Cantos donde tuvo una gran acogida entre el público asistente.

Canciones sencillas, directas, con unas letras de las que dejan sin aliento son sin duda las mayores virtudes de su música. A partir de los 25 años empieza a tocar en pequeños locales como El rincón del arte nuevo o el Shakespeare in Rock y un poco más tarde consigue ser uno de los fijos en locales como el Buho Real o Libertad 8, bares de cantautores que por entonces eran hervidero de nuevos artistas y público. También podemos verle muchos meses actuando en salas de tanto nivel como la Galileo Galilei o la Sala Clamores. Todo esto en apenas dos años y consigue convertirse en uno de los preferidos por el público que abarrota los locales donde actúa.

Entre los años 2002 y 2005 graba varias maquetas en pequeños estudios de grabación. En 2002 graba "Por no Molestar" en el que destacan canciones que por entonces todos cantaban en sus conciertos: Miguelito (y el mundo por delante), Nos volveremos a encontrar (canción de la que hay presente una canción con Andrés Lewin) o Dos Coplas, una de las que, por descontado, Luis Ramiro se habrá cansado de cantar concierto tras concierto. Por esa epoca comparte escenario también con Andrés Lewin, Marwan, Antonio de Pinto y otros cantautores del mundillo. La canción de autor había vuelto y se respiraba en muchos locales de Madrid.

En 2003 graba Rodeado de Genios, un disco que cuenta con canciones muy conocidas como Los Siete Pecados o Las Cuatro Estaciones y en 2005 graba su última maqueta, antes que embarcarse en grabaciones más profesionales: Triste Feliz.

Después de grabar estas maquetas, en el año 2008 firma un contrato con la productora Sony BMG para grabar Castigado en el Cielo, un disco que es producido por Vicent Huma, y que cuenta con la colaboración estelar del cantante de La Cabra Mecánica, Lichis, en su canción Descafeinado. En este disco se recuperan las canciones que ya habían formado parte de sus maquetas pero que ahora cuentan con medios más profesionales.

Finalizada la presentación del disco, Luis Ramiro decide romper con la productora Sony BMG y se muda a un sello de caracter independiente, como es Relocos Records, una pequeña discográfica creada por dos conocidos de Luis.  El primer álbum que graba con ellos, y se produce en 2009,  es Dramas y Caballeros, un disco genial con nuevas canciones y una producción excelente. En el mismo cuenta con el apoyo de algunos grandes músicos como Pancho Varona, José Antonio Romero o Antonio García de Diego. La portada de este disco es, con sorpresa para Luis y el resto de colaboradores del disco, nominada a los Premios Grammy Latinos de 2009.

Con esta misma productora y en 2011, Luis Ramiro graba El Mundo por Delante en el que cuenta con la producción de Juan Guevara y Felipe Guevara, los mismos que le ayudarán en la producción de su cuatro álbum "El Monstruo del Armario", que es financiado a través del micromecenazgo (cualquier persona puede aportar una pequeña cantidad para la producción de algo y obtienen a cambio un ejemplar del producto o el servicio) y que cuenta con la colaboración de Luis Eduardo Aute en la canción "homenaje" a Woody Allen, Annie Hall.

En 2016 vuelve a hacer uso de los micromecenazgos para crear su disco Magia que cuenta con canciones que forman parte desde hace tiempo ya de su repertorio como es Poemas en el Tejado (para el que escribe, una de las mejores de Ramiro) o Perfecta y un buen abanico de nuevas canciones que saben a Luis, huelen a Ramiro y sirven de alivio a la rutina y de invitación a la vida.

Luis Ramiro ha conseguido eso que es tan difícil, lo que todo artista busca, que se le reconozca a distancia, tener estilo propio, y es que Luis Ramiro tiene una visión personal del mundo, un microcosmos en el que sus canciones viven y donde también vive él. Nunca ha dejado atrás a los que desde un principio contaron con él, no se le ha subido a la cabeza la fama y sigue siendo aquel chaval de San Cristobal que quería expresar lo que llevaba dentro con la vana esperanza de que alguien le entendiera.

DiscografĂ­a