Manuel Cuesta y sus Días Rojos
por Claudio J. Cerdán
Días Rojos es el quinto trabajo del cantautor sevillano Manuel Cuesta. Se trata de un disco de excelente factura, con catorce temas de impecable producción y un diseño cuidado hasta el mínimo detalle. Un álbum a tener en cuenta y un broche de oro para la carrera de este joven artista. 
Lo primero que llama la atención de Días Rojos es su impresionante presentación: formato digipack , libreto de letras, multitud de fotos... Está mucho mejor cuidado que otros discos distribuidos por casas discográficas. Pero eso no es todo, ya que las canciones de su interior van a juego, con excelentes letras y una música más que notable. Parece imposible que sea un disco autoeditado, pero así es.
Abre fuego Desata el aire , una canción optimista con algún guiño a otro de sus temas. A este le sigue una pequeña joya, Noviembre . Manuel Cuesta ya había dado muestras de su habilidad para crear canciones sobre películas en temas como Lágrimas negras o Báilame el agua . En este caso, la canción está inspirada en el film homónimo de Achero Mañas. Su melodía evoca el ambiente del teatro callejero, del circo, de las viejas cajas de música. Sin duda, uno de los mejores cortes del álbum.
En Volar , el artista nos habla de lo difícil que es escapar de una ciudad vacía de sentimientos cuando no se tiene a donde ir. Se trata de un tema curioso al carecer de estribillo (tan solo se repiten un par de versos al principio y al final), con un ritmo tranquilo y pausado en el que predomina la percusión. Por su parte, Dónde vas es una canción marchosa que ya la quisieran para sí muchos grupos de pop—rock como single de presentación.
De forma inevitable nos encontramos con Llévame al mar , dedicada a las víctimas y familiares del 11 de marzo y a Madrid. Con ritmos árabes, Manuel Cuesta nos ofrece un desgarrador canto a la libertad lleno de referencias a los atentados y a la guerra de Afganistán De nuevo juega con la idea de escapar a un lugar mejor en una canción sin estribillo.
El contrapunto a este tema lo encontramos en Completamente viernes , una alegre canción sobre la vida de pareja atada a horarios de trabajo, pero que los fines de semana ofrecen una vía de escape. Rumbo al corazón es un antiguo tema reeditado y vestido de gala para esta ocasión. En El salvavidas bajo el asiento , Manuel Cuesta se inspira en los versos de Luis García Montero para contarnos una despedida en la estación de trenes. Los diálogos de la pareja se mezclan de manera magistral con las indicaciones de las azafatas. De nuevo, en la canción aparecen referencias a otro de sus temas.
Cuando despierte esta guerra habla de los atentados del 11 de septiembre en Nueva York y está escrita antes de los atentados del 11 de marzo por Manuel Cuesta y Javier Pérez Azaústre. Un canto en contra de cualquier clase de conflicto armado, de la insensatez de los hombres... Lo único importante son las personas, que desean amarse a pesar de los motivos políticos o religiosos de unos cuantos.
El décimo tema del disco se titula Ceniza y en él el artista expresa lo que siente durante el proceso de creación de una canción, desde el primer cigarrillo hasta las letras que salen a borbotones. Las 7 de la mañana es un rock clásico en toda regla sobre la fauna urbana que te puedes encontrar a esa hora.
Por último, Estrategia de poeta nos muestra al mejor Manuel Cuesta, con una letra pegadiza y mágica, que incluso en ocasiones no tiene ni rima, pero que no puede sonar mejor. Desde el principio, con unos versos recitados por Benedetti, sabemos que nos vamos a encontrar con un tema de amor urbano que nos cuenta todo lo que es capaz de hacer por conquistar a esa persona tan especial. Uno de los versos es el que da título al disco.
El álbum se cierra con dos canciones de sus otros discos, reeditadas con nuevos instrumentos. La primera es ¿Tú que me das? , en una curiosa versión vals. La segunda corresponde a la canción Diez años atrás , recogida en su anterior trabajo. Este último corte del disco está en directo virtual, es decir, es una canción de estudio a la que se le han añadido multitud de efectos para que parezca sacada de un concierto. La sensación está más que conseguida y parece que Manuel Cuesta esté tocando en un teatro abarrotado de gente.
En este disco se nota una progresión en la forma de componer de este joven cantautor, sin perder sus señas de identidad. La única pega que le puedo sacar a Días Rojos es que carece de algún tema en ese acústico que tan bien se le ha dado en sus anteriores trabajos y que tanto ha defendido en directo.
En resumen, estamos ante un disco más que interesante, con un sonido limpio y una producción sobresaliente a cargo de Antonio y Emilio Villalva. Canciones con letras muy cercanas, de temas cotidianos y alguna pequeña reflexión social y política. Días Rojos es una excelente manera de acercarse a la música de Manuel Cuesta para aquellos que no lo conozcan y un magnífico disco para todos los que nos gusta la canción de autor.
Claudio J. Cerdán |