Edgar Torras es un barcelonés de 26 años, que después de llevar años aprendiendo a tocar la guitarra, de encontrar en la música una de las cosas más importantes de su vida, un día decide ponerse a escribir y a cantar lo que el tenía dentro, decide compartir aquello que venía pensando, aquello que había ido viviendo.
A los 17 años entra en una tienda de discos y se compra el disco de un cantautor canario que se llamaba Pedro Guerra y que había sacado un disco llamado Golosinas y en el que quedó prendido de cada canción. Fue sin duda lo que incitó a Edgar Torras a interesarse por la música de autor y desde entonces empieza a escuchar a los grandes de siempre como son Joan Manuel Serrat, Silvio Rodríguez, Pablo Milanés, etc.
A los 18 empieza a dar clases de guitarra, piano, voy y armonía. Allí empieza a avanzar en sus conocimientos musicales, y un día decide poner en práctica todo lo que había aprendido allí y empieza a hacer sus propias canciones, las mismas que un día llegan a oidos de varias personas, que deciden grabarle su primer disco: "Sencilla Desnudez" un disco, al más puro estilo cantautor, con canciones sobre historias de su ciudad, Barcelona, cargadas de sentimiento e historias que puede ver cualquiera por las calles, que fue grabado en el año 2004.
Ese mismo año el barcelonés, viendo el buen recibimiento que había tenido su disco, decide, guitarra al hombro, viajar a Madrid en busca de un hueco en el amplio circuito de bares de cantautores de Madrid, donde empieza a dar conciertos, a hacerse conocer, a hacer amistades y donde decide quedarse, estando en el cartel de bares tan míticos como son el "Buho Real" o el "Libertad 8", donde da un inolvidable primer concierto, donde Edgar ve reconocido el esfuerzo que venía haciendo.
Cuando alguien lucha por un sueño, cuando lo da todo por aquello que le hace vibrar, cuando lo deja todo para conseguir simplemente que haya alguien que se emocione con una de sus canciones, consigue lo que se propone y Edgar Torras, con este empeño y decisión, acompañado de unas canciones que se cuelan por la piel para recordar alguna historia, rescatar algún alma de su abandono o simplemente para mostrar lo que se encuentra entre su pecho y espalda, ha conseguido entrar con buen pie en este pequeño micromundo al que llamán Música de Autor.
Javi (Abril 2005)
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